La prensa brasileña cuestiona al ministro de Defensa de Brasil, Celso Amorim y a la presidenta Dilma Rousseff por incidente con Bolivia.
La prensa brasileña cuestiona al ministro de Defensa de Brasil, Celso Amorim y a la presidenta Dilma Rousseff por incidente con Bolivia.

El ministerio de Defensa de Brasil confirmó que el avión de la Fuerza Aérea Brasileña en el que viajaba el ministro, Celso Amorim, fue revisado sin autorización por las autoridades bolivianas en 2011 violando la inmunidad de la aeronave durante una visita oficial.

En un caso muy similar al que vivió el presidente de Bolivia, Evo Morales, en el aeropuerto de Viena, Austria y por el cual reclamó y recibió una disculpa de España, ahora Brasil denuncia a Bolivia por una requisa sin autorización del avión del ministro de Defensa brasileño, Celso Amorím ocurrida en 2011, en lo que es señalado como una violación de la inmunidad.
 
El ministerio de Defensa de Brasil confirmó este miércoles 17 de julio que el avión de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) en el que viajaba el ministro, Celso Amorim, fue revisado sin autorización por las autoridades bolivianas, informa el diario brasileño Folha de Sao Paulo.

Pero el del avión del ministro Amorim no fue el único caso. De acuerdo con un comunicado de la FAB la misma situación se produjo con otros dos aviones militares.
 
La agencia France Press en Brasl informó también que el gobierno de Bolivia reconoció que a fines de 2011 agentes de la polícia antinarcóticos revisaron en Bolivia un avión militar brasileño, lo cual fue calificado por el canciller boliviano David Choquehuanca como “una torpeza”.
 
“Algunas veces las Fuerzas Especiales de Lucha contra el Narcotráfico cometen algunas torpezas porque no saben si es un avión VIP o no. Hubo un reclamo (de Brasil) que será aclarado”, explicó Choquehuanca.
 

Oposición boliviana pide explicaciones
Oposición boliviana pide explicaciones

​​La reacción corrige una declaración inicial del canciller, quien fue citado por The Assoociated Press negando la denuncia y diciendo que “tenemos que ser más serios, no podemos ocuparnos de cosas que no son ciertas”.

Al mismo tiempo el ministro de Defensa boliviano, Rubén Saavedra había dicho que desconocía el episodio. En cambio el ministro de Gobierno, Carlos Romero fue más cauto y dijo que ordenó una investigación, aunque precisó que “no hubo ninguna orden para requisar el avión (de Amorim), ninguna autoridad dio la orden”.
 
Protesta brasileña

La inspección se produjo en octubre del año 2011 y el caso fue revelado por el periodista Cláudio Humberto del “Diário do Poder”, y luego tomado por “Valor Económico”, lo cual forzó a una aclaración por parte del ministerio de Defensa.
 
Si bien el motivo de la inspección no fue clarificado por parte de las autoridades brasileñas, tras el incidente la cancillería de Brasil “reclamó” ante el gobierno de La Paz y le advirtió a Bolivia que de repetirse tales abusos aplicaría el principio de reciprocidad. Tres aeronaves brasileñas habrían sido objeto de escrutinio.

La inspección no estaría relacionada con una posible búsqueda del senador de la oposición de Bolivia, Roger Pinto, quien desde mayo de 2012 se encuentra asilado en la embajada de Brasil en La Paz, aguardando un salvoconducto del gobierno boliviano para salir de La Paz con destino a Brasil que le ha concedido asilo político.
 
El comunicado del ministerio de Defensa de Brasil indica además que “en el segundo semestre de 2011, hubo acciones por parte de las autoridades bolivianas que configuraron violaciones de la inmunidad de las aeronaves de la Fuerza Aérea de Brasil, una de ellas involucrando al avión que llegó al ministro de Defensa en viaje oficial a La Paz a fines de octubre de 2011”.
 
En Brasil llamó la atención que la presidenta Dilma Rousseff condenara el incidente que involucró al presidente Evo Morales en Viena, quien dijo que el embajador español intento inspeccionar su avión para ver si el estadounidense Edward Snowden, pero en cambio la cancillería brasileña prefirió mantener un perfil bajo con el incidente involucrando a su propio ministro de Defensa.