Colombian Foreign Minister Claudia Blum delivers a speech with her Spain's counterpart  Arancha Gonzalez after Spain agreed to…
Foto de archivo de la excanciller Claudia Blum, quien renunció al cargo como ministra de relaciones exteriores de Colombia, esta semana.

BOGOTÁ - Luego de varios días de rumores sobre la renuncia de la Canciller de Colombia, Claudia Blum de Barbieri, finalmente la funcionaria, que estuvo en el cargo por año y medio, presentó su dimisión ante el presidente Iván Duque.

Según analistas consultados por la Voz de América, el cargo debe ser ocupado por una persona más diplomática y abierta. 

Rafael Piñeros, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, asegura que la salida de Blum “es un reflejo de la debilidad eventualmente del aislacionismo de esta administración…. Pierde aliados y pierde manejo de la política. Eso yo creo que sí es evidente y le pesa mucho”.

Para el analista político, teniendo en cuenta que “la administración ha gobernado con un grupo muy cerrado de personas vinculadas”, se hace necesario, “una voz más diplomática, una persona que entienda que las posturas que ha adoptado el país no necesariamente le han permitido alcanzar la  política exterior. Se requiere una persona más abierta al diálogo, a una persona más abierta a la negociación, una persona que pueda eventualmente dar resultados concretos en el corto tiempo que queda”.

Aunque el cargo fue asumido provisionalmente por la vicecanciller Adriana Mejía, el profesor de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario, Mauricio Jaramillo, señala que, dadas las circunstancias, Colombia requiere un nuevo canciller que tenga una línea ideológica independiente, que le permita asumir las relaciones internacionales como política de Estado y no sólo de Gobierno.

Colombian Minister of Foreign Relations, Claudia Blum.
La canciller colombiana Claudia Blum renuncia a su cargo
La saliente ministra de relaciones exteriores duró en el cargo un año y cuatro meses, tras reemplazar al exministro Carlos Holmes Trujillo.

“Ahora a Colombia se le viene una ola de explicaciones respecto a lo que pasó durante los últimos 10 o 12 días en las marchas, entonces necesitamos una persona que tenga suficiente contenido político, que conozca la situación de derechos humanos, que pueda salir a dar explicaciones frente a lo que está pasando”, agregó Jaramillo.

Las necesidades actuales

Para el profesor Piñeros, si bien es cierto que ha habido algunos logros, a nivel internacional,  como el estatuto de protección temporal para venezolanos, “eso hace parte de una política transversal en la cual intervienen varios organismos del Estado” y se necesita una persona que logre generar confianza hacia los aliados más cercanos del país y alcanzar unos objetivos puntuales que, en su criterio, están relacionado con la necesidad de  “las relaciones consulares con Venezuela.... Hay una gran cantidad de colombianos que no tienen ningún tipo de servicio por parte del Estado, que se encuentra en Venezuela. Yo creo modificar o cambiar la posición que se tenía en torno al cerco diplomático que no terminó siendo útil, favorecer canales de diálogo entre la oposición y el régimen de Nicolás Maduro, podría ser otro”.

Así mismo, la creación de Prosur que, según el analista de la Universidad Externado, “fue una creación de esta administración, requiere de más impulso y planes concretos, propuestas específicas y los sectores en los cuales supuestamente querían cooperar o colaborar algunos países de Suramérica”.

Gestión de Blum

Rafael Piñeros dice que “la política exterior en sí no ha sido uno de los fuertes del Gobierno del presidente Iván Duque y “el tiempo que queda es corto para darle un giro importante o significativo a la política exterior”, teniendo en cuenta que en el 2022 se realizarán las próximas elecciones presidenciales.

A esto se le suma, según el analista de la Universidad Externado, que el 2020 no fue el año de las relaciones internacionales, a cusa de la pandemia, y que la excanciller “no tenía una agenda propia, sino que ejecutaba los proyectos de su antecesor, Carlos Holmes Trujillo.

“Claudia Blum tal vez nunca tuvo ni la capacidad ni la fuerza y tampoco logró tener resultados concretos o puntuales”, agregó.

El analista Jaramillo señaló que, durante la gestión de la excanciller, “el país abandonó temas importantes por estar enfocados sólo en Venezuela, se descuidó Europa, Estados Unidos, América latina, hoy Colombia tiene un perfil muy bajo en el contexto internacional”, afirmó Jaramillo y acotó que es necesario retomar esas relaciones.

La labor de Blum al frente del ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia también había sido fuertemente criticada por diferentes sectores políticos, que la acusaban de falta de liderazgo, escasa comunicación y de tener un marcado sesgo ideológico, que la llevaron a cometer varios errores, como lo señala el senador Iván Cepeda.

“Una larga lista de desatinos, desaciertos, equivocaciones que han tenido un costo inmenso para Colombia y basta ver la prensa internacional, Para tener una idea de que tan deteriorada está la imagen del país y lo que piensa hoy la comunidad internacional acerca de Colombia”, indicó el congresista, quien añadió que durante su gestión la Canciller deterioró la relaciones del país e hizo afirmaciones temerarias que luego tuvo que rectificar con el costo político que eso significa para la credibilidad nacional.

En medio de la crisis que atraviesa Colombia, la cancillería envió un mensaje a la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, quien se pronunció contra lo que calificó de uso excesivo de la Fuerza Pública en medio de las protestas pacíficas.

En una misiva, la cancillería sentenció: “al proceder de esa manera se vulnera de manera grave la confianza entre el Gobierno y la oficina, y se dificulta la comunicación y la cooperación que constituyen la esencia del mandato que permite la presencia de la oficina en Colombia”.

Humberto De la Calle, ex negociador de paz con las FARC, críticó la misiva, al señalar que arriesgan la vida de los excombatientes que dejaron las armas.  Fue “una afirmación inaceptable. ¿De modo que los que entregaron las armas y están cumpliendo tienen que responder por los desertores? ¿A quién le cabe en la cabeza?”, sentenció.

A este aspecto se le suma la reacción de la cancillería, al señalar como “intromisión arbitraria” el hecho de que el presidente argentino Alberto Fernández cuestionara el accionar del gobierno colombiano durante las protestas.

“Creo que fue agresivo y a todas luces fuera, fuera de tono. Hubiera encontrado un tono más diplomático”, dice el profesor Piñeros.

La renuncia de Claudia Blum a la Cancillería obligó a suspender una gira por Europa que estaba prevista para este fin de semana, en la que sostendría reuniones diplomáticas en Madrid, Ginebra, Bruselas y la Haya, justamente para explicar la actual situación política y social que atraviesa Colombia.

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Colombianos en las calles

El Mundo al Día