El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, escucha al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, durante una conferencia de prensa conjunta en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca en Washington, EE.UU., en 2019.
"Ellos piden todo, pero no quieren ceder en nada”, aseguró a Reuters un oficial relacionado directamente en la negociaciones pero que quiso mantenerse en el anonimato.

A pesar de las fotos, coincidencias, halagos y optimismo, el lado brasileño no está muy seguro de lo que logró el presidente Jair Bolsonaro en su viaje a Washington esta semana.

El ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Araujo, afirmó que la visita de Bolsonaro a Washington dejó en claro que Estados Unidos y Brasil comparten la misma opinión sobre cómo enfrentar la crisis venezolana.

Araujo señaló en una conferencia de prensa este miércoles que Brasil actuará diplomática y políticamente en el caso venezolano.

El presidente Donald Trump repitió que “todas las opciones están sobre la mesa”, incluida una militar, medida a la que la fuerzas armadas de Brasil se oponen.

El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil igualmente aseguró que las perspectivas de eliminar la tarifa de acero de EE.UU. mejoraron mucho.

Sin embargo, a pesar de estos comentarios del ministro y el apoyo que Brasil y EE.UU. le han ofrecido al presidente encargado Juan Guaidó y a la Asamblea Nacional, Venezuela no fue el único tema conversado y es aquí donde se complica la agenda.

La agencia Reuters reportó que diplomáticos y otros funcionarios brasileños consideran que Bolsonaro no avanzó en temas importantes como conseguir más espacios para el sector azucarero y revertir la prohibición estadounidense a la carne de res brasileña. En cambio, otorgó una cuota libre de aranceles de las importaciones de trigo y más acceso para lanzamientos espaciales.

“Ellos piden todo, pero no quieren ceder en nada”, aseguró a la agencia un oficial relacionado directamente en la negociaciones pero que quiso mantenerse en el anonimato.

Este malestar incluso fue tangible durante los encuentros. Fue el caso del ministro de economía de Brasil Paulo Guedes durante su presentación en la Cámara de Comercio de EE.UU.

“¿Quieres vender carne de cerdo? Okey, compra mi carne de res. ¿Quieres vender Etanol? Compra mi azúcar. Cerdo por carne de res, Etanol por azúcar, trigo por repuestos de automóviles. Son cosas pequeñas”, indicó.

Ninguno de esos intercambios se formalizó.