Un informe oficial del gobierno francés confirmó que una pieza de avión en la pista de aterrizaje desató los eventos que condujeron al terrible accidente de un Concorde de Air France en las afueras de París, el 25 de julio de 2000, en el que murieron 113 personas.

El documento de 400 páginas dado a conocer por la Oficina de Investigación de Accidentes, indica que pedazos de metal de otro avión perforaron los neumáticos del Concorde haciendo que se incendiaran y se partieran en pedazos que a su vez rompieron los tanques de combustible de la aeronave.

Poco después del accidente, tanto Air France como British Airways cancelaron todos los vuelos del avión comercial más rápido del mundo. El servicio se reanudó16 meses más tarde, después que se instalaron aditamentos de seguridad en el Concorde.