Funcionarios de la administración Bush están enfrascados en un arduo dedate sobre cómo clasificar a los presos de al-Qaida y el Talibán capturados en Afganistán.

El controversial punto será discutido hoy por el Consejo de Seguridad Nacional. Ayer, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, visitó la base de la Armada de Estados Unidos en Cuba, donde están detenidos los 158 prisioneros en calidad de combatientes ilegales.

Rumsfeld dijo que los presos, son los asesinos más peligrosos y atroces del mudo y que no serán considerados prisioneros de guerra regulares.

Sin embargo, el Departamento del Estado desea que se les aplique la convención de Ginebra como prisioneros de guerra, para que soldados estadounidenses capturados consigan la misma clasificación.

Bajo dicha convención los “prisioneros de guerra” no están obligados a divulgar información sobre futuras operaciones militares.