Millones de italianos llevan a cabo un paro de un día en protesta por las propuestas reformas laborales del gobierno, que haría más fácil despedir empleados.

Los tres sindicatos más grandes de Italia convocaron al paro de ocho horas, el primero en 20 años destinado a paralizar todo el país.

Los sindicatos protestan contra las propuestas del gobierno para disminuir las restricciones que requieren que las empresas vuelvan a contratar a alguien despedido sin lo que llaman una causa justa. El primer ministro italinao, Silvio Berlusconi, sostiene que las reformas son la única forma de que el país se mantenga competitivo en la Unión Europea.