China defendió las acciones de sus fuerzas de seguridad que ingresaron ayer sin autorización al consulado japonés en la ciudad de Shenyang y arrestaron a dos refugiados nor-coreanos.

La policía detuvo en la entrada del consulado a tres nor-coreanos que buscaban asilo, antes de arrestar a los otros dos que ya habían ingresado a la propiedad.

Un portavoz gubernamental en Beijing indicó que la policía actuó en forma apropiada y agregó que las autoridades locales tienen la tarea de salvaguardar tanto el personal como las propiedades diplomáticas.

Sin embargo las autoridades japonesas entregaron una protesta oficial por el incidente y el embajador chino fue citado al ministerio de relaciones exteriores para recibir la protesta.