Luego de presenciar los fuegos artificiales del 4 de julio, anoche desde La Casa Blanca, el presidente Bush parte de Washington a Maine, a disfrutar de cuatro días de vacaciones en casa de sus familiares.

El presidente tiene planeado un descanso de cuatro dias en las afueras de la ciudad de Kennebunkport con sus padres y otros miembros de su familia. Huyendo del excesivo calor de Washington, el presidente Bush espera relajarse, jugar golf y pescar.

No hay eventos públicos a la vista en su calendario, pero el presidente participó vía satélite en una conferencia de la OTAN. Mañana, el mandatario estadounidense celebrará su quinquagésimo sexto cumpleaños junto a su familia.