John Walker Lindh, a quienes algunos califican como el “Talibán estadounidense”, decidió declararse culpable de las acusaciones que indican que ayudó al Talibán y a la red terrorista al-Qaida y por haber portado artefactos explosivos.

El inesperado cambio en la declaración se produjo hoy durante la apertura de la audiencia iniciada en el Tribunal de Circuito de Alexandria, en el estado de Virginia.

Lindh podría enfrentar una sentencia máxima de 20 años de cárcel por las dos declaraciones de culpabilidad.

Aparentemente, sus abogados llegaron a un acuerdo con los fiscales, logrando que no sea sometido a juicio por cargos más graves, como haber conspirado para asesinar a ciudadanos estadounidenses, lo que habría significado su sentencia a cadena perpetua.

El californiano de 21 años fue capturado en noviembre pasado mientras luchaba con el Talibán en Afganistán.