El presidente de Iraq, Saddam Hussein, dijo que no teme a las amenazas de Estados Unidos, y que su país está listo para repeler cualquier ataque.

El líder iraquí así lo expresó durante un discurso televisado a todo el país. Saddam tambieñ exhortó a las Naciones Unidas a que cumpla lo que llamó, las obligaciones del organismo internacional respecto a las sanciones económicas impuestas a Iraq en 1990, después de la invasión a Kuwait.

Dichas sanciones no podrán ser levantadas a menos que los inspectores de la ONU certifiquen que Iraq no posee armas de destrucción masiva, o los medios para producirlas. Desde 1998, el gobierno iraquí se rehusa a permitir la entrada de los inspectores de armas de la ONU.

El presidente Bush dijo que Iraq está tratando de adquirir armas de destrucción masiva --incluyendo armas nucleares-- y que Saddam Hussein debe ser derrocado.