El servicio de inversionistas Moodys degradó el límite de Brasil para bonos de moneda extranjera y billetes a B 2, de B 1.

Moodys indicó que independientemente del candidato que gane las próximas elecciones presidenciales, la nueva administración enfrentará crecientes presiones fiscales. La empresa de evaluación estadounidense indicó que eso podría equivaler a riesgos, dado que al aumentar la depreciación de la moneda se incrementa la carga en los prestatarios en dólares.

Según Moodys, a pesar de la estabilidad a corto plazo dada por el reciente anuncio del programa del Fondo Monetario Internacional, la próxima administración brasileña enfrentará dificultades para cumplir con las metas del FMI en forma sostenida.

Los bondos de Brasil principalmente en moneda local y el Banco Central de Brasil también fueron degradados de B-2 a B-1.