Por 11 agonizantes minutos durante los ataques terroristas del pasado 11 de septiembre, los controladores de tráfico aéreo de Nueva York sabían que un segundo avión civil secuestrado se estrellaría contra el Centro Mundial de Comercio, pero no podían hacer nada para impedirlo.

El lunes, los controladores de tráfico aéreo estadounidense llevaron a cabo una conferencia de prensa para recordar en forma pública su terrible experiencia durante los secuestros.

A pesar del horror, los controladores de tráfico aéreo, en una medida sin precedentes, despejaron los cielos en la región, haciendo aterrizar en forma segura cuatro mil 500 aviones en tres horas.

En un acontecimiento relacionado, funcionarios dijeron que aviones de guerra estadounidenses están preparados ahora para reaccionar en segundos, no minutos, para interceptar aviones hostiles.