El presidente de Belarus, Alexander Lukashenko, promulgó el jueves una polémica ley que restringe a los grupos religiosos. El Parlamento había aprobado el proyecto a comienzos de octubre.

La ley prohibe la inscripción de cualquier grupo religioso que no haya estado presente en Belarus durante 20 años, y que tenga menos de 20 miembros, para realizar reuniones de oración, misiones o imprimir literatura.

El gobierno de Lukashensko dice que la ley está destinada a impedir que lo que llama sectas destructivas desarrollen una fuerte presencia en el ex estado soviético.