Abrieron las mesas de votación en buena parte de Estados Unidos, para las elecciones de mitad de período que en esta ocasión se presentan extremadamente reñidas ya que uno de los principales factores en juego es el control del Congreso.

En juego están los 435 puestos e la Cámara de Representantes, 34 escaños de los 100 del Senado y 36 gobernaciones de estado.

El presidente Bush votará en Texas, estado donde fue gobernador, para posteriormente retornar a Washington y esperar los primeros resultados.

Bush pasó estos últimos días haciendo campaña por candidatos del partido republicano en áreas clave.

A nivel nacional, republicanos y demócratas tienen la oportunidad de controlar por completo el Congreso.