El jefe de inspectores de armas de las Naciones Unidas, Hans Blix, partió de Bagdad tras dos días de entrevistas con funcionarios iraquíes sobre la reanudación de presuntas armas de destrucción masiva.

Después de llegar a Chipre este miércoles, Blix y el director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Mohammed El Baradei, dijeron que sus reuniones en Iraq fueron constructivas y que las autoridades iraquíes prometieron cooperar con los inspectores.

Anteriormente Blix dijo que Bagdad aún no ha provisto documentación convincente que respalde su afirmación de que no posee dicha clase de armas.

Un importante asesor del presidente Saddam Hussein dijo que Bagdad cumplirá un plazo de la ONU fijado para el 8 de diciembre, para declarar cualquier tipo de armas de destrucción masiva.