El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, restó importancia a la prueba misilística realizada el lunes por Corea del Norte, calificándola de relativamente inofensiva y no sorprendente.

Powell habló con los reporteros en Seúl, donde se entrevistó con el nuevo presidente Roh Moo-hyun, quien prestó juramento al cargo este martes.

Pyongyang disparó un misil que cayó en el mar entre la península coreana y Japón.

El gobernante surcoreano no mencionó el incidente durante su discurso de toma de posesión del cargo, pero en referencia a los esfuerzos de Corea del Norte por desarrollar armas nucleares, el nuevo mandatario dijo que estos son una grave amenaza a la paz mundial.