Un grupo de disidentes cubanos solicitó a la Unión Europea que excluya a Cuba de sumarse a un acuerdo que ofrece ventajas comerciales y ayuda a países en vías de desarrollo.

Entre los disidentes está el activista pro-derechos humanos Vladimiro Roca. La solicitud fue enviada ayer al Comisionado de la Unión Europea, Poul Nielson, quien inauguró una nueva oficina de la UE en La Habana, esta semana.

Los disidentes argumentan que a Cuba no se le debería permitir acceso al Acuerdo de Cotonou porque la administración del presidente Castro viola los derechos humanos.

No hubo respuesta inmediata de Nielson o del gobierno cubano.

Varios países de la Unión Europea, como Suecia y Gran Bretaña, sostienen que Cuba no ha demostrado avances democráticos bajo la presidencia castrista.