El presidente ruso, Vladimir Putin, pidió que se termine rápidamente la guerra liderada por Estados Unidos contra Iraq, mientras líderes mundiales reaccionaron al comienzo de las hostilidades.

En Moscú, Putin dijo que se está haciendo la guerra a pesar de la opinión mundial y en violación a los principios del derecho internacional.

Sin embargo, el canciller británico Jack Straw dijo que la coalición aliada entró en acción solo después que el líder iraquí Saddam Hussein rechazó una oportunidad final para desarmarse, y por el contrario respondió con engaños, ocultamiento de armas y retraso.

Alemania y Francia expresaron consternación ante el inicio de las hostilidades. Funcionarios iraníes y palestinos condenaron el ataque.

El presidente de Turquía cuestionó la legitimidad de lo que llamó “una acción unilateral” por parte de Estados Unidos.

India y Paquistán expresaron su oposición, pero Japón, Corea del Sur, Australia justificaron la medida.

China señaló que la crisis iraquí todavía puede ser resuelta diplomáticamente.