Autoridades belgas investigan cartas dirigidas a la oficina del primer ministro, la embajada de Estados Unidos y otros destinatarios en cuyos sobres se descubrió una sustancia tóxica.

Los funcionarios dijeron que de acuerdo a las pruebas realizadas seencontró hidrazina, una sustancia letal utilizada en el combustible de cohetes, así como un derivado del arsénico usado como veneno para ratas.

Se encontraron al menos cinco cartas en casillas de correo en un número de ciudades que incluyen a Ghent y bruselas. Algunas de las cartas contenían mensajes con improperios firmados por la “comunidad islámica”.