Un tribunal en Holanda sentenció a siete miembros de una pandilla china a penas de hasta seis años en prisión, por su papel en las muertes de 58 inmigrantres ilegales llevados a Gran Bretaña hace tres años.

El caso escuchado en un tribunal de Rotterdanm, estuvo enfocado en las muertes de inmigrantes chinos quienes murieron asfixiados en la seción de carga de un camión cuando los contrabandistas los transportaban en un ferry hacia el puerto británico de Dover.

Sólo dos lograron sobrevivir la última etapa del viaje que comenzó en Rotterdam.

Según las autoridades holandesas, la pandilla de contrabandistas chinos utilizaba Holanda como punto de transición para transportar inmigrantes chinos a Gran Bretaña.