El alcalde de Hirsoshima acusó a Estados Unidos de lo que calificó como “devoción nuclear” cuando su país conmemora el quincuagésimo octavo aniversario del bombardeo estadounidense a esa ciudad japonesa.

En una ceremonia anual, Tadatoshi Akiba, dijo que la actual política nuclear de Estados Unidos, la cual no descarta un primer ataque preventivo, pone en peligro el Tratado Mundial de no Proliferación Nuclear.

El funcionario japonés dijo que “parece que el gobierno de Washington adora las armas atómicas como a Dios”.

El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, al tomar la palabra en la ceremonia afirmó que Japón no se convertirá en una potencia nuclear, y prometió que su país tomará la delantera en tratar de eliminar las armas atómicas en el mundo.