La presidenta de Filipinas, Gloria Arroyo, levantó el “estado de rebelión” que había declarado su gobierno durante el levantamiento militar,de hace dos semanas.

La mandataria dijo hoy que ya no existe amenza de un golpe militar.

Por otra parte ordenó al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Narciso Abaya, dar a conocer toda la información relacionada con los involucrados en el levantamiento de Manila, que previamente se habia mantenido en secreto.

El estado de rebelión, decretado por la mandataria, otorgaba a la policia el poder de detener a todo aquel que fuera considerado una amenaza a la seguridad nacional, sin necesidad de contar para ello con una orden de aprehensión.

Oficiales del ejército dijeron que los sediciosos intentaron asesinar a la presidenta Arroyo e instalar una junta en el poder.