La administración Bush negó la petición de grupos ambientalistas para declarar como contaminantes que deben ser regulados al monóxido de carbono y otros gases expelidos por vehículos automotores.

El Organismo de Protección Ambiental dijo en un comunicado el jueves que el Congreso no le ha dado autoridad para declarar a tales gases como contaminantes basado en la ley de aire limpio.

La decisión anula una reglamentación emitida por la durante el gobierno de Bill Clinton que le daba la autoridad para regular el dióxido de carbono, el cual ha sido relacionado con los cambios en el clima mundial.

Los científicos culpan al dióxido de carbono y otros gases producidos por automóviles e industrias alimentadas por carbón de elevar las temperaturas de la tierra.

Las industrias estadounidense alabó al gobierno de Bush por la decisión del jueves, que fue criticada fuertmente por los grupos ambientalistas.