El papa Juan Pablo II, luciendo más fuerte y más alerta, celebró una misa al aire libre en el pueblo central de Banska Bystrica, en su segundo día de visita a Eslovaquía.

El sumo pontífice habló ante decenas de miles de entusiastas feligreses desafiando una helada brisa que soplaba en el antiguo parque de la población.

Juan Pablo II pidió al cardenal Jozef Tomko que leyera su homilía, la cual recordó el sombrío régimen comunista que gobernó a ese país por tantos años.

El vicario de la Iglesia Católica pidió a los eslovacos que usen su libertad sabiamente y pidió que regresaran a Dios.

El enfermizo papa de 83 años de edad oró activamente todas las partes de la misa y estaba mas fuerte que cuando llegó ayer, que lucía débil.