Fuerzas de seguridad de Paquistán detuvieron a 38 miembros de tribus en una región de la zona fronteriza con Afganistán como parte de nuevas medidas represivas contra personas acusadas de estar ofreciendo santuario a presuntos miembros de al-Qaida.

Las autoridades comenzaron las incursiones en la región tribal semi-autónoma de Waziristan del Sur, donde 18 sospechosos de al-Qaida y el Talibán fueron detenidos y ocho resultaron muertos el 2 de octubre.

Las autoridades paquistaníes habían fijado una fecha tope para la entrega de tres jefes tribales acusados de refugiar a sospechosos.