El último vuelo transatlántico de pasajeros de un avión supersónico Concorde de British Airways aterrizó en el Aeropuerto Heathrow cerca de Londres.

Miles de espectadores estaban en el aeropuerto y millones más vieron por televisión cuando el avión tocó tierra tras un vuelo desde el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York.

Otros dos aviones Concorde de British Airways, uno procedente de Edimburgo, Escocia, y otro que realizó un vuelo circular sobre la bahía de Biscaya, habían aterrizado momentos antes.

British Airways retiró a los aviones Concorde tras 27 años de vuelos supersónicos, debido a los altos costos y la falta de demanda.

Sin embargo, el vuelo final estuvo lleno, con unos 100 pasajeros, la mayoría celebridades, incluyendo la actriz Joan Collins y la ex super modelo Christie Brinkley.