El presidente George Bush recibió con beneplácito al primer ministro chino, Wen Jiabao, en la Casa Blanca para dialogar sobre comercio, Corea del Norte y Taiwán.

Wen llegó a Washington ayer procedente de la Ciudad de Nueva York, donde declaró a un grupo de empresarios que vino a Estados Unidos en busca de amistad y cooperación y no a librar una guerra comercial.

El premier pidió al gobierno de Washington que no imponga nuevas barreras comerciales a los productos chinos en un esfuerzo por corregir el enorme desequilibrio comercial de la nación.

Compañías estadounidenses presionan a Bush para que frene la importación de productos chinos baratos.

Los dos países están unidos en su lucha por congelar el programa de armas nucleares de Corea del Norte, y ambos se oponen a cualquier acción de parte de Taiwan hacia su independencia.