Un influyente funcionario anti terrorismo de Estados Unidos dijo que la red terrorista al-Qaida continúa siendo una significativa amenaza, aun cuando está bajo lo que llamó “una catastrófica presión”.

El embajador estadounidense itinerante contra el terrorismo, Cofer Black, dijo a la radio británica este jueves que aproximadamente dos terceras partes del liderazgo de al-Qaida han sido muertos o capturados desde los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

Sin embargo, el funcionario dijo que las autoridades están preocupadas por una nueva generación de simpatizantes terroristas que están influenciados por lo que ven en la televisión y porque han sido expuestos a creencias radicales.

Black, quien fue jefe de la CIA en Jartún en 1995, cuando Osama bin Laden tenía su base allí, indicó que estuvo muy vinculado con las decisiones de postergar o cancelar varios vuelos entre Washington y Londres este mes debido a amenazas de secuestro.