Un grupo de ex funcionarios de inteligencia de Estados Unidos solicitó al Congreso que investigue la revelación de la identidad de una agente encubierta de la Agencia Central de Inteligencia, CIA.

En una carta dirigida a líderes del Congreso, 10 ex funcionarios de la CIA señalaron que querían saber quién había filtrado el nombre de Valerie Plame al columnista de Washington, Robert Novak.

Igualmente, calificaron el hecho como vergonzoso y sin precedentes, e indicaron que ello perjudica la seguridad nacional de Estados Unidos.

La carta señaló que los legisladores deberían exponer cómo se filtró el nombre y tomar acciones para que ello no vuelva a ocurrir en el futuro.

Por su parte, el columnista se ha negado a identificar su fuente pero señaló que la información provino de altos funcionarios de la administración Bush.