El juicio de los cuatro hombres acusados de homicidio por colocar una bomba en un hotel en Mombasa, propiedad de israelíes, se reanuda hoy en Kenya.

El proceso fue suspendido la semana pasada cuando los fiscales cuestionaron la imparcialidad de dos miembros del jurado.

Los cuatro acusados presuntamente planificaron el atentado y ensamblaron la bomba que estalló en el Hotel Paradise en noviembre de 2002.

En total, murieron 18 personas-- tres atacantes suicidas y 15 civiles inocentes, la mayoría ciudadanos de Kenya. La red terrorista de al-Qaeda fue culpada por el ataque, que ocurrió al mismo tiempo que se disparó un cohete contra un avión israelí que despegaba del aeropuerto de Mombasa.

El cohete falló su objetivo.