La economía estadounidense creó 112 mil nuevos trabajos en enero, y la tasa de desempleo cayó levemente a 5,6%.

Aunque ello constituye menos puestos de lo que los economistas esperaban, constituye una mejora en relación a diciembre, y la tasa de desempleo más baja en dos años.

Los economistas afirman que los nuevos trabajos fueron creados en el área de la venta al detalle y en la construcción, pero que otros se perdieron en el sector manufacturero.

Los precios a futuro de las acciones cayeron poco después de conocerse el informe lo que aparentemente decepcionó a algunos inversionistas.