En Haití, pandillas armadas que respaldan al gobierno han cercado la capital haitiana preparándose para el avance de los rebeldes a Puerto Príncipe.

La mayoría de los comercios están cubiertos con tableros. Las pandillas han saqueado la ciudad a su paso, a medida que la policía abandona sus retenes.

Entretanto, los insurgentes han tomado la localidad de Les Cayes bajo control, con lo que ya mantienen el control de tres de las cuatro principales ciudades haitianas.

El líder rebelde Guy Phillippe prometió tomar Puerto Príncipe a menos que el presidente Jean Bertrand Aristide abandonde rápidamente el poder.

Tanto Francia como Estados Unidos han dado señales de ser partidarios de la renuncia de Aristide, pero el líder haitiano ha afirmado que prefiere morir a renunciar a su cargo.