Soldados estadounidenses y franceses han tomado posiciones y comenzaron a patrullar áreas de Puerto Príncipe, la capital haitiana, tras la renuncia el domingo y la partida al exilio del presidente Jean-Bertrand Aristide.

Contingentes de soldados estadounidenses y franceses desplegados el lunes en Puerto Príncipe vigilan las sedes diplomáticas y otras instalaciones.

Rebeldes haitianos no cumplieron con una promesa de deponer las armas e ingresaron a la capital el lunes prometiendo reconstituir el ejército y hacer justicia.

Mientras tanto, influyentes funcionarios estadounidenses negaron enérgicamente acusaciones por parte de Aristide de que Estados Unidos lo presionó a que renunciara y huyera del país en lo que sería un golpe de Estado.