El nuevo primer ministro de Haití se reunió hoy con dirigentes políticos para formar un gabinete, mientras se acentuaban las divisiones a raíz de la decisión de Jamaica de permitir el ingreso del derrocado presidente Jean-Bertrand Aristide.

Infantes de marina estadounidenses y policías haitianos patrullaron durante la noche la tensa barriada marginal de Belair, un bastión de Aristide donde los marines mataron el viernes a dos residentes y donde un infante de marina recibió un balazo en el brazo el domingo en la noche, la primera vez que uno de los efectivos resulta lastimado desde la llegada de las fuerzas de paz.

Aristide, que ha acusado al gobierno de Estados Unidos de ordenar su secuestro y de obligarlo a renunciar el 29 de febrero, no formuló comentarios políticos cuando llegó el lunes a Kingston.

Al parecer, cedió a la exigencia de Jamaica de no usar la isla caribeña en su campaña para retornar a Haití.