Un insólito huracán con vientos de 150 kilómetros por hora, que azotó al sur de Brasil, dejó al menos dos muertos, hirió a unas 80 personas y obligó a otras 30.000 a abandonar sus hogares, dijeron las autoridades.

Los incidentes fatales ocurrieron en Maracajá, en Santa Catarina, y Torres, en Rio Grande do Sul.

Dos embarcaciones desaparecieron, y la Marina envió un navío y un helicóptero en su búsqueda.

Una de ellas, la Vale 2, de Itajaí, podría haber naufragado, con seis tripulantes a bordo. El Capitán de Defensa Civil Marcio Luiz Alves dijo que el viento, la lluvia y las olas destruyeron alrededor de 500 viviendas y provocaron daño en otros 20.000 hogares del estado de Santa Catarina, mientras que unas 30.000 personas permanecían evacuadas en edificios públicos y en casas de amigos o familiares.

La evaluación de los daños continúa este lunes, dijo Alves. Las cifras podrían aumentar, ya que el domingo las autoridades no pudieron establecer contacto con algunos pueblos remotos debido a que las comunicaciones se vieron interrumpidas.