Dos bombas estallaron cerca de una estación policial en Génova, Italia.

No hubo heridos. Las detonaciones destrozaron edificios y automóviles cercanos.

La primera bomba explotó cerca de una caja de interruptores eléctricos en un sector residencial.

La segunda estalló en un depósito de basura, cerca del lugar, unos 20 minutos después.

Según las policía, el propósito de la segunda bomba era matar a los agentes que respondieron a la primera explosión.

Nadie se ha atribuído responsabilidad por los atentados.

Representantes de la Unión Europea fueron objeto de varios ataques a finales del año pasado.

Una serie de sobres-bomba fueron enviados a funcionarios de la UE desde Italia.

También fueron blanco de atentados las oficinas del Ministerio del Trabajo de Italia y del Gobierno Regional de Cerdeña, en Roma.