El Departamento de Estado designó a siete países como patrocinantes estatales del terrorismo internacional, con Libia en la lista, a pesar de su promesa de abandonar sus programas de armas y combatir el terrorismo.

En su informe anual, el Departamento de Estado también nombra a Cuba, Sudán, Iraq, Irán, Corea del Norte y Siria, como países que nuevamente apoyaron el terrorismo en 2003.

El documento señala que tanto Sudán como Libia dieron “significativos” pasos para combatir el terrorismo el año pasado, pero que no han abandonado todos sus vínculos con tales grupos.

El sub-Secretario de Estado, Richard Armitage, dijo que los actos terroristas internacionales en todo el mundo disminuyeron el año pasado, prueba –añadió—de que la guerra mundial contra el terrorismo está dando sus frutos.