Voceros del Pentágono confirmaron que fuerzas estadounidenses atacaron objetivos a primeras horas de este miércoles cerca de la frontera siria, pero que no se trató de una boda sino de lo que fue descrito como un presunto refugio de combatientes extranjeros. El Departamento de Defensa dijo en una declaración que tropas terrestres estadounidenses fueron blanco de fuego hostil y que seguidamente pidieron apoyo aéreo, que estaba cerca el lugar.

Luego de la batalla, las fuerzas estadounidenses habrían recuperado armas, pasaportes extranjeros, dinero sirio e iraquí y equipos de comunicaciones, según el Pentágono.

Sin embargo, los funcionarios de defensa no niegan las informaciones según las cuales hubo unos 40 muertos.

Las informaciones en cuestión, emanadas de varias organizaciones noticiosas, indican que aviones estadounidenses atacaron la celebración de un matrimonio, matando a mujeres y niños.