Funcionarios estadounidenses dijeron que el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, postergó la decisión sobre si proceder o no con la compra de 100 aviones militares cisterna de la Corporación Boeing por 23 mil millones de dólares.

Un portavoz del Departamento de Defensa declaró el martes que Rumsfeld tomó la decisión basado en un informe que indica que un problema de corrosión con la actual flota de aviones KC-135 fue resuelto y las nuevas aeronaves tal vez ya no sean necesarias.

El Pentágono dio a conocer que deferirá la decisión hasta que de la Fuerza Aérea concluya un análisis sobre alternativas.

El inspector general del Pentágono cuestionó la negociación.

Boeing destituyó a su negociador en la transacción, la funcionaria de la Fuerza Aérea, Darlene Druyun, después que se descubrió que aceptó un empleo en la corporación cuando aún estaban las pláticas de compra del avión cisterna.

También fue despedido otro ejecutivo de Boeing involucrado en la operación comercial.