Los líderes de Brasil y China dijeron en una conferencia del Banco Mundial sobre reducción de la pobreza que las naciones desarrolladas deben hacer más para ayudar a los pobres.

En la conferencia en Shanghai, el primer ministro chino, Wen Jiabao, apeló al mundo desarrollado a reducir la carga de la deuda de los países en desarrollo y a disminuir el proteccionismo comercial.

Por su parte, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo a los delegados que el hambre es la peor de todas las armas de destrucción masiva.

Agregó que es inaceptable que las vacas en algunos países desarrollados reciben dos dólares diarios en subsidios, mientras que la mitad de las personas del mundo viven con menos.