Henry Kissinger reconoció en una conversación telefónica con el ex presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, que Washington ayudó a crear la condiciones que llevaron al golpe de estado en Chile en 1973, según nuevas transcripciones divulgadas el miércoles.

"Nuestra mano no se revela en este caso," dijo Nixon en el texto de una conversación telefónica con su Consejero de Seguridad Nacional, el 16 de septiembre de 1973, cinco días después del golpe. "Nosotros no lo hicimos. Quiero decir, los ayudamos," respondió Kissinger.

"Eso es correcto," dijo Nixon en una rara y cándida demostración del alivio en la Casa Blanca por el sangriento derrocamiento del gobierno socialista de Salvador Allende, que el propio Nixon califica en la conversación como "un gobierno anti-Americano a fondo."