El Banco Central Europeo decidió mantener estable su tasa de interés clave, en 2%.

La medida adoptada hoy por el instituto emisor del viejo continente era ampliamente prevista por los inversionistas y causó pocas reacciones en los mercados financieros.

La acción fue adoptada un día después de que la Reserva Federal de Estados Unidos elevara su tasa de interés clave por primera vez en 4 años.

La medida estadounidense tiene por objeto controlar los primeros signos de inflación de la economía estadounidense que se encuentra en etapa de recuperación.

Según los expertos, el Banco Central Europeo mantuvo los tipos de interés sin cambios, ya que no hay señales de que las economías europeas estén en peligro de inflación, y el clima de negocios sigue lento.