Un bombardeo nocturno efectuado por Estados Unidos contra un presunto escondite terrorista terminó con la vida de por lo menos seis personas en la ciudad iraquí de Faluya.

Fuentes del sector de salud dijeron que por lo menos otras 15 personas resultaron heridas.

Horas después, un soldado estadounidense fue muerto y otros dos resultaron heridos a causa de la explosión de una bomba cerca de una caravana militar al sur de Mosul.

Un infante de Marina estadounidense también fue muerto en acción en la provincia de Anbar, al occidente de Bagdad.

En esa misma ciudad, un funcionario de alto rango del Ministerio de Finanzas resultó gravemente lesionado y dos guardaespaldas murieron a causa de la explosión de una bomba colocada en un vehículo que integraba la caravana.

En otro distrito de Bagdad, una explosión cerca de una caravana militar estadounidense causó la muerte o dejó heridas a varios peatones.