El presidente de Afganistán Hamid Karzai cambió a tres influyentes líderes milicianos del ejército a posiciones civiles, en lo que se considera como un intento por asegurar que las elecciones presidenciales de octubre sean seguras y justas.

El general Atta Mohammed será ahora gobernador de la norteña provincia de Balkh.

El general Hazrat Ali, será jefe de policía de la oriental provincia de Nangarhar, y el general Khan Mohammed se encargará de la jefatura policial de la sureña provincia de Kandahar.

Karzai afirma que los comandantes milicianos son más amenaza que los combatientes talibanes que han prometido obstaculizar las elecciones.