El gobierno japonés ordenó inspecciones de seguridad en las 52 plantas de energía nuclear del país, tras un accidente mortal sucedido a comienzos de esta semana.

Se giraron también instrucciones a operadores de planta para revisar los registros de inspección en algunas de las plantas no-nucleares que producen electricidad mediante vapor.

Cuatro personas murieron y siete resultaron heridas el lunes al reventarse una tubería de enfriamiento en la planta nuclear de Mihama, lo cual causó que se derramara agua hirviente y vapor super-caliente sobre los trabajadores de la planta, que queda a 320 kilómetros al oeste de Tokyo.

Investigadores dijeron que la tubería se había oxidado hasta un punto peligroso. Kansai Electric, operadora de la planta Mihama, admitió el martes que nunca se había inspeccionado la tubería de enfriamiento. Kansai Electric está bajo investigación por posible negligencia en esta tragedia.