La ciudad de Washington tiene un nuevo museo dedicado a los indígenas americanos de todo el hemisferio.

La ceremonia de inauguración atrajo a miles de indígenas de Estados Unidos y demás países del continente.

Bajo un cielo claro en una fresca mañana, Pete Crowheart caminó hasta el nuevo museo en la Alameda Nacional, que se extiende entre el edificio del Capitolio y el Monumento a Washington.

Crowheart es un indígena comanche, cuya tribu vivió hace mucho tiempo en las amplias regiones de lo que actualmente es el norte de Tejas. Viste un penacho de alas de águila que heredó de sus antepasados, un chaleco ceremonial hecho de huesos de animal y una cantidad de campanillas que suenan con cada paso que da. Crowheart dice que le enorgullece participar en la inauguración del Museo Nacional del Indígenas Americanos.

Los organizadores de los festejos y de la construcción del museo también están orgullosos. Thomas Sweeney es el flamante director de Relaciones Públicas del museo.

Sweeney destacó la importancia del nuevo Museo Nacional del Indígena Americano.

El museo, ubicado frente al edificio que alberga las oficinas y estudios de la Voz de América, está dividido en cuatro salones principales, uno que celebra la vida contemporánea y la identidad indígena, otro que rinde homenaje al arte nativo moderno, uno que detalla el tradicional conocimiento y la sabiduría indígena y el último que relata la historia de los nativos en Estados Unidos.

Thomas Sweeney dice que el museo reconoce el dolor y sufrimiento de los indígenas estadounidenses a manos de los colonos europeos, comerciantes y conquistadores en los siglos pasados, pero se centra más en celebrar la supervivencia de los pueblos nativos y sus culturas.

El indígena comanche Pete Crowheart, dice que la preservación de esa cultura es crucial.

La ceremonia de hoy marcó el inicio de un festival de seis días en la Alameda Nacional, cerca del Capitolio con la participación de cientos de músicos nativos estadounidenses, bailarines y narradores de historias.