El diario Washington Post informó que el comandante del ejército estadounidense en Iraq se quejó el año pasado de que su existencia de provisiones era tan pobre que amenazaba la capacidad de sus sodados para combatir.

El periódico, citando un documento oficial, indicó que el general de División, Ricardo Sánchez, escribió a los jefes del ejército, señalando que no podía mantener la continuidad de las operaciones de combate en Irak con niveles de provisiones tan bajos.

Puntualizó que le faltaban repuestos importantes para tanques y helicópteros así como equipos de protección para los soldados.

El informe se dio a conocer públicamente en momentos en que las Fuerzas Armadas norteamericanas revisan la protección de los vehículos que transportan provisiones en Iraq.