La Corte Suprema de Justicia de Argentina falló contra depositantes que solicitaban compensación después que los bancos que tenían sus depósitos cerraron durante la crisis financiera nacional de 2002.

La histórica decisión del máximo tribunal fue tomada en respuesta a las muchas demandas judiciales presentadas por depositantes con la esperanza de recuperar miles de millones de dólares de sus ahorros.

La decisión es considerada como una victoria para el gobierno del presidente argentino, Nestor Kirchner.