La cantante y actriz Judy Garland dejó un conjunto de películas y música popular a sus admiradores y a su familia, que todavía celebran 41 años después de su muerte. Su hija Lorna Luft continúa luchando por mantener vivo el legado de su madre.

La artista Judy Garland se consolidó como una actriz muy talentosa desde sus primeros años, cuando interpretó el papel de Dorothy en el clásico de fantasía ‘El mago de Oz’, en 1939. Pero fueron sus últimas películas las que la consagraron como un icono de Hollywood, tales como ‘Nació una estrella’ u otros populares hits televisivos como ‘Chicago’.

Garland tuvo dos hijas y un hijo. Las dos primeras le sucedieron en el negocio del espectáculo. Lizza Minnelli, una de las hijas de Garland nacida de su segundo matrimonio, el director Vicente Minnelli, se convirtió en una de las mayores estrellas, galardonada con un Oscar por su papel en la película ‘Cabaret’, en 1972.

Su otra hija, Lorna Luft, fruto de su tercer matrimonio, Sid Luft, conmemoró la memoria de su madre en un espectáculo y un álbum llamado ‘Canciones que mi madre me enseñó’, en el cual ofrecía una interpretación de la música de su madre.

Judy Garland era una mujer de salud débil debido en parte a sus abusos con el alcohol y el consumo de drogas. Luft era sólo una adolescente cuando su madre falleció a los 47 años bajo lo que el médico calificó de una sobredosis accidental de píldoras para dormir. Años más tarde, Luft relató la problemática vida de su madre en un libro publicado en 1998 bajo el título ‘Me and my shadows’.

Luft ha estado subida a los escenarios desde temprana edad aunque, como explica, le costó años superar la muerte de su madre. “A los cuarenta, piensas que realmente aparentas ser como tú te ves, ‘¿Dónde comenzó todo y cómo decírselo a mis hijos?’ Y eso es lo que me sucedió. Nunca había cantado las canciones de mi madre hasta que cumplí los cuarenta. Era tan doloroso y tan duro. Me escapé de mi legado durante tanto tiempo porque era muy doloroso saber que ella ya no estaría allí”, explica Luft.

Hoy, a sus 57 años, recuerda cómo a través del escenario y de un disco les habló a sus hijos de la abuela que nunca conocieron. “Os habría gustado. Mamá hizo cosas que nadie había hecho. Era divertida, graciosa. Gastaba el dinero cuando no lo tenía”.

Jady Garland se casó cinco veces en una vida turbulenta. Sin embargo, Luft asegura que sus problemas no eran nada en comparación con su contribución al entretenimiento.

“El arte de mi madre se sostiene por sí mismo. Mi madre tenía una fuerza increíble y sus películas perdurarán durante mucho tiempo, incluso después de que nos hayamos ido. Sus grabaciones seguirán, sus series de televisión serán vistas. Eso es parte de mi madre, un extraordinario regalo”.

Luft afirma que los admiradores de Britney Spears o de Mariah Carey que miren atrás y se fijen en la superestrella que marcó sus pasos: su madre, Judy Garland.