El parlamento italiano ratificó la primera Constitución de la Unión Europea, convirtiéndose en el primer miembro fundador del bloque que toma esa decisión.

La nueva Carta Magna europea, aprobada por la cámara baja en enero, fue ratificada en el Senado por 217 votos contra 16.

La primera Constitución de la UE establece que un presidente a largo plazo reemplace la presidencia rotativa, la cual cambia cada seis meses, y que un parlamento europeo más fuerte se encargue de temas como la inmigración.

El documento fue acordado y firmado tras largas negociaciones en Roma en octubre de 2004. Los nuevos miembros Eslovenia, Hungría y Lituania ya ratificaron el pacto.

La Constitución debe ser ratificada en un plazo de tres años por todos los miembros de la Unión Europea.